
El puente románico (Pont Vell)
Es la imagen más repetida de Besalú y el punto por el que empieza cualquier visita: un puente románico del siglo XII, con siete arcos desiguales y una torre fortificada en el centro que antiguamente controlaba el paso a la villa.
Cruza el río Fluvià y es la única entrada al recinto amurallado: no pasan coches, así que puedes cruzarlo con calma y disfrutar de las vistas del pueblo desde el agua.
